viernes 4 de abril de 2008

Vivir después de una tormenta.


  • Descansar tras la tormenta.
  • Borrar direcciones de gente que ha dejado de existir, aunque respiren, aunque vivan.
  • Borrar las huellas de aquellos que un día señalaron caminos. Caminos de sueños rasgados y egoísmos.
  • Dejar los rencores a un lado y centrarse en uno mismo. 
  • Mejorar cada día, y no dejar que nadie te cambie la sonrisa.
  • No volver a equivocarse, ni tropezar con la misma piedra.
  • Volver a respirar, volver a tumbarse en el campo de la vida y descansar. Feliz de que ya nada puede causar heridas.
  • Ser uno mismo y valorarse más. 
  • Y no regalar nada a nadie que no se lo haya ganado con esfuerzo.


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